CUESTIONES PRÁCTICAS DE FAMILIA

¿ Separarse o Divorciarse?

La decisión es suya. Cuando una pareja está viviendo una crisis matrimonial, y ha tomado la decisión de no seguir adelante con su matrimonio. Lo primero que tiene que pensar es si quiere separarse o divorciarse.

Los efectos son los mismos se opte por la separación o por el divocio. A saber:

  • ¿Quién se quedará con los niños o  prefiero optar por un reparto de tiempos? (GUARDIA Y CUSTODIA)
  • ¿Cuándo podrá mi pareja ver a los niños? (RÉGIMEN DE VISITAS)
  • ¿Quién se queda en la vivienda familiar?(ATRIBUCIÓN DEL USO DE LA VIVIENDA FAMILIAR)
  • ¿Cuánto dinero tengo que darle a mi pareja para  los niños? (PENSIÓN ALIMENTICIA)
  • ¿Tengo que darle algún dinero a mi pareja? (PENSIÓN COMPENSATORIA)

Entonces, ¿cuál es la diferencia? La diferencia se haya en el vínculo matrimonial. Con la separación, el vínculo matrimonial no desaparece.  No va a poder casarse de nuevo. Con el divorcio, se produce la disolución del vínculo. Por tanto, podrá volver a casarse.

Como le indicaba anteriormente la decisión es suya.  Quizás antes de tomar una decisión, deba saber  que  resulta más económico para ud ir directamente al divorcio.

                                                                                                                      MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿De mutuo acuerdo o contencioso?

Sin duda alguna, de mutuo acuerdo. Tanto la separación como el divorcio pueden ser de mutuo acuerdo o contencioso.

Si opta por el mutuo acuerdo, significa que ud y su pareja han decidido ponerse de acuerdo en la forma de regular su separación o su divorcio.  Por tanto, son uds, con el asesoramiento de su/s abogado/s, los que determinen quién se quedará con la guardia y custodia, qué régimen de visitas tendrá el cónyuge no custodio, a quién se le atribuye el uso del domicilio conyugal, si procede o no fijar una pensión compensatoria para el otro cónyuge, cómo se reparten los bienes gananciales, y su/s abogado/s recogerán esos acuerdos en una propuesta de convenio regulador y los llevarán al juez para su ratificación ante el mismo.

Si esto no fuera posible solo le queda optar por la vía contenciosa, es decir, por  acudir a los juzgados para que sea el juez quien determine a quien se le concede la guardia y custodia, cómo será el régimen de visitas, a quién se le atribuye el uso del domicilio conyugal, si le corresponde o no al otro cónyuge una pensión compensatoria.

En ambos caso es obligatoria la intervención del procurador y del letrado. La diferencia es que en el contencioso necesariamente tendrán abogados y procuradores distintos. Esto no tiene porque ser así en el mutuo acuerdo, lo cual abarata bastante los costes.

Si puede, agote todas las vías posibles antes de llegar al contencioso, ganará en dinero y ganará en salud.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Puedo separarme y/o divorciarme ante Notario?

Desde finales de Julio de 2015 es posible separarse y/o divorciarse ante Notario, siempre que:

  • Hayan pasado tres meses desde la celebración del matrimonio (requisito que se exige igualmente en caso de separación o divorcio judicial).
  • No haya hijos menores de edad o con capacidad modificada judicialmente que dependan de sus progenitores.

                              MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Es obligatoria la intervención de un abogado si me separo/divorcio ante Notario?

La ley impide que los cónyuges de común acuerdo acudan al Notario a divorciarse sin la asistencia de abogado, al igual que ocurre con las separación y/o divorcio judicial.

El motivo parece evidente, el Notario ha de asesorar imparcialmente a la pareja. Corresponde al abogado defender los intereses de su cliente, que no tienen porque ser los mismos que los del otro cónyuge. De ahí la conveniencia de que cada cónyuge acuda asesorado por su letrado, salvo que ambos confíen en el mismo letrado, en cuyo caso podrán acudir asesorados por el mismo.

Sabemos que esto supone un encarecimiento de los costes, pero no frente al procedimiento judicial, y son evidentes los beneficios que suponen para la pareja el que dispongan de un buen asesoramiento legal.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Los efectos son los mismos en la separación y/o divorcio notarial que en la separación y/o divorcio judicial?

Sí,  los efectos son los mismos. A saber:

  • En el caso del divorcio se extingue el vínculo matrimonial, con lo cual puede volver a casarse. Recuerde, que en el caso de la separación, no es así.
  • Cesa la obligación y la presunción de convivencia de los cónyuges.
  • Se extingue el régimen económico del matrimonio.
  • Quedan revocados todos los consentimientos y poderes que uno de los cónyuges hubiera concedido al otro.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Se pueden modificar las medidas definitivas adoptadas en una Sentencia de separación o de divorcio?

La respuesta es SÍ. Dependerá de que hayan variado las circunstancias que se tuvieron en su día en cuenta para adoptar las medidas definitivas. Los requisitos que deben cumplirse para que sea procedente la acción de modificación de medidas son los que siguen:

  • Que los hechos en los que se base la demanda se hayan producido con posterioridad al dictado de la sentencia que fijó las medidas.
  • Que la variación o el cambio de circunstancia tenga relevancia y entidad suficiente para justificar la modificación pretendida.
  • Que el cambio de circunstancias sea permanente o al menos que no obedezca a una situación de carácter transitorio.
  • Que se consiga acreditar ese cambio de circunstancias.

El procedimiento de modificación de medidas puede ser también de mutuo acuerdo o contencioso. Lo ideal sería que fuese de mutuo acuerdo. Y puede afectar a cualquiera de las medidas definitivas que recoja la sentencia.

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¿Y en el caso de las medidas adoptadas en el convenio aprobado ante Notario?

En principio, también, pero para modificar el convenio es nuevamente obligatoria la asistencia de Abogado y deberá celebrarse en la misma Notaría en la que se celebró el divorcio. Si no hay acuerdo, tendrá que acudir a los tribunales

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Puedo utilizar la mediación para obtener la separación y/o divorcio?

La mediación es un modo de resolución de conflictos complementaria a la tradicional –judicial-, en la que los protagonistas son uds. ¿Qué significa esto?

Que en mediación se tratarán aquellos puntos que uds quieran tratar: quién se queda con los niños o si prefieren que haya un reparto equitativo de tiempo, qué hacer con la vivienda familiar, si se fija una pensión alimenticia a favor de los niños, qué hacer con los gastos extraordinarios de los niños, si se fija una pensión compensatoria a favor del miembro de la pareja al que la ruptura de la pareja le produce un desequilibrio económico importante, cómo repartir los bienes que tienen en común, …

Los acuerdos a los que lleguen se recogerán en un acta final, que deberá ser llevada a un abogado para que le dé forma de convenio regulador, y lo presente como una separación/ divorcio o medidas paterno-filiales de mutuo acuerdo, pues sólo de esta forma podrán:

  • Obtener la separación y/o el divorcio.
  • Que los acuerdos sean ejecutivos. Es decir, que ambos cónyuges o miembros de la pareja tengan la certeza que si algún día uno no cumple, el otro puede exigir su cumplimiento. Aunque nuestra experiencia nos demuestra, que el 90% de  los acuerdos que se alcanzan en mediación se cumplen voluntariamente, precisamente porque son fruto de la voluntad y no de la imposición de un tercero, pero  lo más importante, es que cuando haya una variación de las circunstancias, en un porcentaje elevado de casos les va a permitir que sean uds quienes tengan la capacidad para buscar la solución más adecuada.
  • Tener la garantía que los acuerdos que afectan a los menores son beneficiosos para los menores, pues pasan el filtro del  Ministerio Fiscal.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Cuáles son los beneficios de la mediación en los procedimientos de familia (separación, divorcio, modificación de medidas, medidas paterno filiales, liquidación de gananciales, …?

  • Es un procedimiento rápido. Suele durar entre 5 y 8 sesiones.
  • Los gastos son menores que los litigios o arbitrajes. Aunque, es necesaria la intervención de letrado y procurador para obtener la separación y o el divorcio, si hay menores.
  • Uds son los protagonistas. Los que deciden qué temas quieren tratar y son los que van a trabajar con la ayuda del mediador en la búsqueda de la solución que más se adapte a sus necesidades
  • Permite el manejo de la situación y el control del resultado por su parte.
  • Facilita las relaciones futuras  que necesariamente van a subsistir si hay hijos y previene conflictos más profundos.
  • No hay un ganador y un perdedor, los dos ganan.
  • Todo el procedimiento es voluntario. Uds deciden no sólo si inician la mediación sino si quieren continuar con ella y si quieren alcanzar un acuerdo. En cualquier momento, pueden parar la mediación e ir a la vía judicial.
  • Es un procedimiento privado y confidencial. Lo que se diga en la mediación, queda en la sala de mediación

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

Estoy separado, estoy divorciado ¿Quién tiene que recoger al niño? ¿Tiene que ser necesariamente el padre o madre?  

El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que, confirmando otra dictada en un proceso de divorcio por el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Santa Fe (Granada), reconoce que el hijo en común de un matrimonio puede ser recogido en el domicilio materno “bien por el padre, bien por cualquier familiar autorizado por éste para ello”.

Por tanto, teniendo en cuenta que cada vez tenemos más problemas en los trabajos para poder salir antes, para recoger a nuestros hijos, nada impide que los recoja por nosotros una familiar autorizado por éste o incluso un amigo de la familia y con el que el niño se sienta a gusto. De todas formas, si queremos evitar problemas, nada impide que podamos regular detalladamente las condiciones de las visitas, incluyendo quién puede recoger al niño, pues así evitaremos discusiones y conflictos posteriores.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Hasta cuándo voy a tener que seguir pagando la pensión alimenticia?   

A pesar del incremento de divorcios, y de que cada vez más personas  pagan  una pensión alimenticia a favor de sus hijos, lo curioso es que todavía son muchas las personas que se sorprenden cuando sus abogados les informan de que la pensión alimenticia no finaliza con la mayoría de edad de los hijos.

 Nuestro  ordenamiento  jurídico no establece ninguna edad a partir de la cual se extinga automáticamente la pensión alimenticia. Es más,  los tribunales han extendido la obligación de mantener dicha pensión “hasta que el hijo alcance su independencia económica”. Pero, ¿Cuándo podemos considerar que nuestros hijos son independientes económicamente? Teniendo en cuenta la remisión que el art 93.2 del Código Civil hace al art 142 Código Civil,  cuando los hijos se hayan incorporado al mercado laboral.

 Ahora bien, teniendo en cuenta la situación de crisis que estamos viviendo, y la situación de nuestro mercado laboral ¿hasta cuándo el cónyuge no custodio está obligado a pagar la pensión alimenticia? ¿indefinidamente? La mayoría de la jurisprudencia viene diciendo que  dejará de abonarse la  pensión alimenticia cuando se haya demostrado que el hijo está en disposición de procurarse por sí mismo medios de vida. Es decir, habrá periodos en los que trabaje y otros en los que perciba el desempleo e, incluso, algunos en los que no tenga ningún tipo de ingresos, pero si no estudia y ya ha desarrollado algún tipo de trabajo anteriormente,  será causa suficiente de extinción de la pensión.

 Y ¿qué ocurre con la generación «nini»?.  Pues bien, la obligación alimenticia que tienen los padres frente a sus hijos está condicionada a que la falta de recursos económicos por parte del hijo no provenga de una causa imputable al mismo por lo que, cuando el hijo no quiere estudiar,  ni buscar trabajo,  la pensión debe extinguirse.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

Normativa Europea a un click     

     El Consejo defoto europa los Notariados de la Unión Europea (CNUE) pone a disposición información sobre el Derecho matrimonial vigente en los 27 países miembros de la Unión Europea, a través del  portal

http://www.coupleseurope.eu

     Se  trata  sobre todo de un portal enfocado a resolver las dudas de todas aquellas parejas formadas por cónyuges de diferentes países, dada la actual dificultad que existe para que conozcan que jurisdicción les es competente y por tanto que legislación aplicable en sus situaciones personales o patrimoniales.

      El objetivo de esta web, recogida en 21 idiomas (entre ellos, por supuesto, el español) es  facilitar el conocimiento de la normativa que afecta a las parejas europeas.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

CUESTIONES PRÁCTICAS DE SUCESIONES

¿Por qué normativa nos regimos los gallegos en materia de sucesiones?

     De acuerdo con lo dispuesto en la Disposición Transitoria Segunda de la Ley 2/2006, de 14 de junio, de derecho civil de Galicia, todas las particiones de herencia que se realicen a partir de la entrada en vigor de la citada Ley, sea cual fuere la fecha de fallecimiento del causante, se harán de acuerdo a las disposiciones de la Ley 2/2006, de 14 de junio,  de derecho civil de Galicia. Respecto a los demás derechos sucesorios sólo será de aplicación la citada Ley a las sucesiones cuya apertura tenga lugar a partir del 19 de julio de 2006.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Estoy obligado a hacer testamento?

     No, no está obligado a realizar testamento si no quiere. La sucesión se produce por testamento, pacto sucesorio o disposición legal. Eso significa que el derecho a recibir una herencia de una persona nace de la disposición que realice esa persona en testamento o pacto sucesorio,  y a falta de ambas nace de una norma legal que es lo que conocemos como llamamiento ab intestato.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Puedo dejar en testamento mi patrimonio a quien quiera?

     Sí, pero hay una parte de su patrimonio que está obligado a dejárselo a determinados parientes. Si es gallego o tiene la vecindad civil gallega, en virtud de la Ley 2/2006, de 14 de junio,  de derecho civil de Galicia esos parientes son:

  • Los hijos.
  • Los descendientes de hijos premuertos, justamente desheredados o indignos.
  • El cónyuge viudo no separado legalmente o de hecho.

    Constituye la legítima de  los descendientes, la cuarta parte del valor del haber hereditario líquido que, determinado conforme a las reglas del art 245 Ley de Derecho Civil de Galicia, se dividirá entre los hijos o sus linajes.

    Constituye la legítima de cónyuge viudo,  si concurriera con descendientes, el usufructo vitalicio de una cuarta parte del haber hereditario fijado conforme a las reglas del artículo 245 si no concurriera con descendientes,  el usufructo vitalicio de la mitad del capital.

 MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

¿Tengo que pagar con dinero la legítima?

    La ley de Derecho Civil de Galicia, en relación con la legítima de los descendientes, dice que si el testador no hubiera asignado la legítima en bienes determinados, los herederos, de común acuerdo, podrán optar entre pagarla en bienes hereditarios o en metálico, aunque sea extrahereditario. A falta de acuerdo entre los herederos, el pago de la legítima se hará en bienes hereditarios.

     La misma ley en relación con la legítima del cónyuge viudo dice que el causante podrá satisfacer la legítima, atribuyéndole por cualquier título, en usufructo o propiedad, bienes determinados de cualquier naturaleza, un capital en dinero, una renta o una pensión. Si el causante no previó nada al respecto,  los herederos podrán conmutar la legítima del cónyuge viudo por alguna de las atribuciones expresadas en el artículo anterior y optar por la modalidad de pago, pero habrán de acordar con la persona viuda los bienes o derechos en qué se concretará. Si no hubiera acuerdo entre los herederos y la persona viuda, decidirá la autoridad judicial. En tanto no exceda de su cuota usufructuaria, el cónyuge viudo podrá optar por hacerla efectiva sobre la vivienda habitual, el local en donde ejerciera su profesión o la empresa que viniera desarrollando con su trabajo. Este derecho es preferente a la facultad de conmutar.

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA

UNA MIRADA DISTINTA DEL CONFLICTO

 “El conflicto nos priva de la ilusión que controlamos nuestras vidas. Conlleva la pérdida, la separación y la dependencia no deseada. Nos obliga a desarrollar aptitudes y emplear recursos que no pensábamos que teníamos. El conflicto nos empuja más allá de nuestros límites. Con todo, interrumpe nuestros sueños, sacude nuestras vidas, nos saca del nido, nos priva de la comodidad y nos obliga a valernos por nosotros mismos”. MULDOON.

El conflicto es inherente a las relaciones humanas, entonces, cuándo aparece, ¿qué postura hemos de adoptar?

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El conflicto forma parte de nuestra vida diaria, es inevitable y nos indica qué áreas necesitan atención, modificación o refuerzo, así pues, lo importante no es que exista, sino cómo hemos de gestionarlo para poder aprender de él y que resulte positivo.

De este modo, podemos valernos del conflicto que ha surgido, para generar cambios que impliquen una mejora de la situación, hablamos de clarificar temas que estaban confusos, proveer soluciones a problemas, producir comunicación, manejar emociones, crear cooperación, generar reconocimiento…

El conflicto es el presupuesto para la existencia de la mediación. Siguiendo a EPICTETO: “No son los eventos que suceden los que perturban a los seres humanos, sino la opinión o interpretación que se hace de ellos”.

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Es por eso que los mediadores integramos las diferentes visiones de los participantes en la mediación, encajándolas como si de un puzzle se tratara, para llegar a la solución, común, consensuada y positiva, de la situación conflictiva planteada por ellos.

Lo cierto es que no toda discrepancia debe pasar por una resolución judicial, podemos romper la inercia de esperar que los poderes públicos resuelvan nuestros conflictos jurídicos.

Así, en un sistema heterocompositivo (arbitraje y jurisdicción) se atribuye a un tercero la responsabilidad de resolver la situación conflictiva que las partes le presentan.

Por contra, en un sistema autocompositivo (negociación, conciliación y mediación), son las propias personas que tienen el conflicto, las que de modo voluntario, alcanzan un consenso para mejorar la situación que les preocupa y atañe.

Llegados a este punto, proponemos un cambio de cultura en la forma de gestionar los conflictos a través de nuevas vías a construir sobre la base de la autonomía de la voluntad y la comunicación.

Además, en gran parte de los casos, para la resolución de un conflicto, se hace menester eliminar los factores que lo han ocasionado, que llevan a regenerar lazos y vínculos que en un proceso judicial no tendrían cabida.

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En la mediación, las partes son las verdaderas protagonistas, sin duda, son los mejores voceros de sus intereses y los mejores jueces de sus causas. Participan de modo activo, asistidos por una tercera persona (en el centro), encargada de dirigir el procedimiento, el mediador.

Esta persona sería, siguiendo a CHRISTOPHER MOORE: “un tercero aceptable, imparcial y neutral que carece de un poder autorizado de decisión para ayudar a las partes en disputa a alcanzar voluntariamente su propio arreglo mutuamente aceptable”.

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Una de las prioridades del mediador es la apertura de canales de comunicación entre los participantes de la mediación, rompiendo obstáculos y barreras que dificultan que vean la salida a la situación complicada en la que se encuentran y que puede resultar de lo más “serpenteante”.

El mediador dirige, orienta, redirecciona los pasos a dar para lograr la salida, satisfactoria para ambos, ante la situación planteada y que es objeto de gestión.

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De este modo, mediante el procedimiento de mediación, se encuentra la luz en ese conflicto, se logra la comunicación y comienza una nueva construcción de la situación inicialmente planteada, un nuevo camino.

“Teniendo en cuenta el pasado, vamos del presente al futuro deseado, gracias a los cambios generados a través de la mediación”. MARÍA LUISA LÓPEZ ALLEGUE

 

LA MEDIACIÓN, ¿REALIDAD O FICCIÓN?

La mediación llega a nosotros en cumplimiento de la Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles.

Fruto de la misma, España, fuera del plazo establecido, aprueba la  Ley 5/2012 de 6 de julio de Mediación en asuntos civiles y mercantiles que conforma un régimen general aplicable a toda la mediación que se realice en España y pretenda tener un efecto jurídico vinculante, si bien circunscrita al ámbito de los asuntos civiles y mercantiles.

Posteriormente, se aprueba el Real Decreto 980/2013 de 13 de diciembre por el que se desarrollan determinados aspectos de esta Ley.

Ante esta regulación jurídica, ¿podemos afirmar que la mediación es una realidad? Como gallegos que somos, podríamos contestar con un «depende»,  pues la respuesta varía en función de la persona y el lugar en el que se realice la pregunta, pero, aun con todas esas diferencias y las más variadas respuestas que podrían darnos en diferentes ciudades y profesiones acerca de si la mediación ha llegado para quedarse, si podemos afirmar que algo está cambiando.

En Galicia, al igual que otras Comunidades, contamos con una Ley autonómica, la Ley 4/2001 de 31 de mayo sobre mediación familiar, y tenemos a nivel estatal una Ley y un Reglamento que, con sus virtudes y sus defectos, no podemos obviar. Por otro lado, cada vez son más las Comunidades Autónomas que con apoyo del Consejo General del Poder Judicial, están haciendo una apuesta porque la mediación sea una realidad, al impulsar este medio de resolución de controversias.

Incluso el ciudadano de a pie abre su mente a nuevas formas de gestionar los conflictos, su experiencia le está demostrando que la judicialización de la sociedad no ha mejorado su vida.

Lo cierto es que, como abogadas, la realidad nos demuestra una y otra vez que las sentencias en muchos casos,  no satisfacen ni siquiera a los ganadores, se deja la resolución de nuestros conflictos en las manos de un tercero que no conoce ni puede tratar a fondo nuestro problema.

Es en este punto donde la Mediación se erige como una vía más que se le ofrece a los ciudadanos para encontrar una solución satisfactoria a sus conflictos gracias a la asistencia y buen hacer de un profesional neutral e imparcial, el mediador.

La Mediación es un procedimiento absolutamente voluntario (en cualquier momento puede abandonarse), confidencial (nada de lo se diga saldrá de las sesiones de mediación), rápido y económico (suele durar una media de 5 a 8 sesiones) y permite a las partes, a diferencia del proceso judicial, expresar lo que piensan y sienten, lo cual reduce su costo emocional.

Por todo lo anterior, consideramos que constituye un medio más que adecuado para la resolución de gran parte de los conflictos y el ciudadano tiene derecho a conocerlo.

Es aquí donde nosotros los abogados tenemos la obligación de presentarle las distintas vías que tiene a su alcance para resolver su conflicto, explicándole los pros y los contras de todos ellos, para que así, pueda elegir libremente como quiere solventar la situación en la que se encuentra. Si opta por la Mediación,  siempre tendrá a su abogado para revisar los acuerdos e incluso asesorarle en la redacción de los mismos.

Podemos afirmar sin duda alguna, que cuando conozca todos los métodos de resolución de conflictos con los que cuenta, la Mediación será una realidad.

 

MARÍA JESÚS FERREIRO VIÑA  – MARÍA LUISA LÓPEZ ALLEGUE